Combustible

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Combustible
¿De qué combustible compramos el coche?


Disitintos tipos de combustibles

Diesel

Los motores diesel consumen menos es algo que la mayoría de la gente conoce. Por regla general, conviene elegir un motor diesel a medida que el modelo que uno desee sea más voluminoso y pesado, ya que la ventaja de consumo es mucho mayor. Para saber cuándo compensa, lo ideal es hacer el cálculo de cuánto tardas en amortizar el coche diesel, empleando una sencilla fórmula. Lo habitual es que si haces más de 15.000 – 20.000 km al año (depende de la diferencia de precio del coche) te compense el coche diesel. Son todavía más ventajosos cuando realizas un 70% de tus desplazamientos o más por autopistas o vías rápidas.

Cuestan unos 2.500 euros más, son un 25% más eficientes y consumen menos que los de gasolina, pero los expertos no aconsejan comprar un diésel si no se van a hacer más de 200.000 kilómetros a lo largo de su vida. Entre otras cosas, porque cuestan unos 2.500 euros más que los de gasolina, el seguro y el mantenimiento es más caro y solo hay un 4% de diferencia en el precio del combustible.

Gasolina

Son más baratos de mantener, con un comportamiento mucho más refinado que los propulsores diesel. Cuando el porcentaje de km en carretera disminuye se empiezan a convertir en aconsejables. Para ello más del 50% de los km recorridos han de ser en ciudad, y de los realizados en carretera, cuantos menos sean en vías rápidas, mejor para tu bolsillo.

Híbridos

Si el porcentaje de kilómetros recorrido en zona urbana aumenta, en el mismo porcentaje aumentan los beneficios de contar con un motor eléctrico que ayude. Eso significa que sale rentable si realizas un 90% o más km en zona urbana (¿entiendes ahora por qué hay tanto taxi híbrido?).

Eléctricos

Poco a poco empiezan a compensar, ya que su coste de utilización es el más bajo con diferencia (en torno los dos euros cada 100 km). No obstante, tienen limitaciones, sobre todo su reducida autonomía, la escasez de puntos de recarga y su precio elevado, comparado con coches equivalentes. Las ayudas a la compra ayudan a disipar las diferencias, pero no son aconsejables como único vehículo en el hogar, por el momento.



En cuanto al ahorro, ya he explicado que combustible es mejor en cuanto al uso del coche que vas a tener. Una vez decidido y comprado el coche, ahora solo tienes que intentar gastar lo menos posible en combustible para acercarnos a un mejor control del gasto familiar. ¿Cómo hacerlo?. Andando más.

- "Si claro, ahora vamos a tener que ir a trabajar andando"..

Pues no. Ya presupongo si has leído lo anterior que si tienes coche es que te es necesario, bien para tu trabajo o bien para ir hasta el. Lo que si te diré y tú mismo habrás podido comprobar es que la gente, coge el coche desde para llevar a los niños al colegio (muchas veces estando a 2 o 3 manzanas del colegio), hasta para ir a comprar el pan a la vuelta de la esquina. Estos viajes cortos son lo que hay que evitar, yendo a muchos de los sitios que solemos acudir normalmente con nuestro vehículo, utilizando el otro coche –el de San Fernando, un ratito a pie y otro andando-.

Si vives en una gran ciudad, como Madrid o Barcelona, te aseguro que tienes un medio de transporte para ir a cualquier lugar, por lo que el coche puedes dejarlo donde estaba. Es cierto que es más cómodo (siempre y cuando puedas aparcarlo allá donde vayas), pero como todos sabemos hay una gran dificultad, tanto en la ralentización de las vías circulatorias (atascos, obras) como a la hora de encontrar aparcamiento (hay que añadir en muchos de los casos, el coste monetario del mismo, bien en aparcamiento subterráneo o de superficie controlado por máquinas de pago) sin contar la desesperación y mal genio que te entra cuando no encuentras lugar donde aparcar el coche en superficie.

En las ciudades más pequeñas es cierto que no hay transportes tan rápidos como el Metro, pero si hay una buena red de autobuses. Si vives en pueblos cercanos a estas ciudades, también tienes la posibilidad de acercarte en tren hasta la ciudad y allí desplazarte en autobuses.

Y si el pueblo es lejano o mal comunicado, no te quedará más remedio que usar el coche, pero al menos intenta dejarlo en lugares gratuitos y luego desplazarte en medios públicos.

Andar es algo muy sano. Consulta con tu médico si no lo crees. Hacer ejercicio no solo es comprarte una bicicleta de competición, gastarte un dineral en equipamiento súper-moderno como los ciclistas de la tele y salir un rato los fines de semana, para luego justificarte que las cervezas que te tomas después te las has ganado por el esfuerzo realizado. Hacer ejercicio es algo continuado durante toda la semana. No es lo mismo hacer el esfuerzo de 70 kilómetros en un fin de semana, que hacer al menos 10 kilómetros diarios. Muchos de los trayectos que hace la gente en coche son de entre 1 y 2 kilómetros. Muchos de los trayectos que hace la gente en autobús también rondan estas distancias. Elijamos andar y ahorraríamos mucho dinero en combustible y estaríamos más sanos.

Otras formas de ahorrar en combustible es buscar aquellas gasolineras que ofrecen los precios más bajos. A pesar de que la creencia popular es que se pactan precios, (a veces se ha demostrado que así es) sigue habiendo diferencias entre algunas gasolineras y si pasas por ellas puedes aprovechar para llenar el depósito.

También hay determinados puntos de suministros de combustible de algunas grandes superficies comerciales, que usando sus tarjetas de fidelización, te hacen descuentos en las futuras compras que hagas en las mismas o descuentos directos en la gasolinera, por lo tanto, esto supone un ahorro futuro o en el mismo momento, pero en todos casos real.