Cuentas de Credito

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Cuentas de Crédito





Este tipo de cuenta está enfocado a empresas más que a las familias, que es de lo que me estoy ocupando en esta web, pero dado que muchas familias se sustentan con el trabajo y beneficio del trabajador por cuenta propia llamado “Autónomo”, dirigiré este apartado a dichas personas, dado que ser “Autónomo” tiene la peculiaridad o característica de comportarse como una pequeña empresa.

Esta característica de “Empresa”, es la que últimamente hizo que los “autónomos” se creyeran empresarios y por lo tanto se unieran al pensamiento que cierto partido político, ha llevado casi como bandera a la hora de enfrentar a los empresarios contra los representantes de los trabajadores, y por lo tanto hacerles creer que los derechos de los trabajadores, son totalmente incompatibles con la posibilidad de obtención de beneficios por parte de los empresarios. Por lo tanto -inculca este partido-, si eres autónomo eres empresario, y si eres empresario estarás en contra de la actuación, que los representantes de los trabajadores hacen en las reivindicaciones que habitualmente tienen en las firmas de los convenios anuales de cada sector, necesarios para la defensa de una mayor justicia social y salarial.

Los autónomos puede que sean el jefe de su propia “Empresa”, pero que no se olviden que en general también son el “trabajador” de su empresa.

Os daré unos datos, a finales del 2014 los autónomos suponen el 19% de la población ocupada con 3.115.747 personas inscritas el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social, el 93,74% (2.920.841 personas) de las cuales cotizan en el régimen de autónomos normal y el 6,25% (194.886 personas) restante en el S.E.T.A., específico de la actividad agraria.

Esta cifra no es nada desdeñable, estamos hablando de muchísimas familias que viven del trabajo del autónomo. Una fuente complementaria de información son los datos que facilita el Directorio Central de Empresas (DIRCE) del Instituto Nacional de Estadística (INE). Según estos datos se puede aproximar que a principio de 2013 más del 90 % de las 3.146.570 empresas españolas eran autónomos o microempresas.

El análisis de la evolución de las altas y bajas en los últimos cuatro años sugiere que estamos asistiendo a una importante renovación en el colectivo de autónomos, al registrarse unas cifras significativas tanto de altas como de bajas, lo que guarda relación con la fuerte incidencia de la crisis en sectores tradicionales muy concretos como la construcción, la agricultura y el comercio y con el hecho de que el autoempleo ha reforzado su posición como alternativa laboral en estos tiempos de elevado desempleo.

La realidad, es que muchos autónomos han sido forzados a establecerse como tal, por culpa en principio de la crisis, pero yo diría que por el afán de las empresas de sacar el mayor partido de la crisis.

Las empresas tienen dos formas fundamentales de tener beneficios o al menos de disminuir la posibilidad de pérdidas, la primera y por lo que se constituyeron como empresas, haciendo que "aquello" que es el objetivo de su negocio aumente o no se vea disminuido y la segunda que por lo visto resulta más sencillo, es disminuyendo el gasto de la empresa.

En lugar de hacerse más competitivos investigando, desarrollándose e innovando (I+D+I), han disminuido tanto el número de trabajadores como el sueldo que estos perciben y en algunos casos disminuyendo la calidad de su negocio.

De todas formas incluso aquellas empresas que han aumentado su negocio utilizando la 1ª forma, han aprovechado la posibilidad que les ha dado el gobierno de utilizar la 2ª forma de disminuir el gasto, despidiendo gente que tenía un sueldo digno y contratando después menos trabajadores y todos con un sueldo mucho menor del que hasta antes de la crisis tenían sus trabajadores.

En muchos casos (y esto es demostrable y debería estar prohibido en mi humilde opinión), fueron despedidos muchos trabajadores, con la consigna de hacerse autónomos para seguir haciendo el mismo trabajo para la empresa que los despidió, con el consiguiente triple beneficio para la empresa. 1º se ahorra la seguridad social del trabajador, 2º se beneficia del conocimiento que éste ya tenía sobre el trabajo a realizar en la empresa y 3º no se somete a subidas salariales que los sindicatos del sector al que pertenezcan logren en el futuro, y siempre tienen la espada de Damocles en sus manos, en cuanto a restringir el contrato con el nuevo autónomo y buscarse a otro que en ese momento pudiera venirle mejor, osea que se someta a sus deseos. Ni paga vacaciones, ni paga bajas, ni extras ni cualquier otro derecho que un trabajador pudiera tener. Se limita a tener un contrato con otra empresa que puede renovarse o no, o puede sustituirse por otro en cualquier momento, sin afrontar gastos de despido alguno.

Dicho esto, y viendo que muchísimas familias viven de ser autónomos, podemos ver que en un momento dado, puedan verse necesitados a solicitar una cuenta de crédito, bien por ampliación de negocio, compra de maquinaria, o para financiarse y afrontar gastos en un momento dado de dificultades. Para aquellos que se vean en esa necesidad, expondré seguidamente el concepto que de una cuenta de crédito tiene el Sr Guillermo Barral Varela publicado en la sección “Diccionario Económico” del diario EXPANSION bajo el epígrafe de “Cuentas de Crédito”:

“I. CONCEPTO

Una cuenta de crédito es un crédito o financiación rotativa concedido por una entidad financiera a un cliente, de manera que éste pueda disponer de la misma como si se tratase de una cuenta corriente, teniendo presente que:

— El tope máximo del que podrá disponer lo constituye el importe límite que la entidad financiera le concede, límite que se rebajará o disminuirá en la medida en la que el cliente lo utilice.

— El límite de la cuenta de crédito se restablecerá o aumentará de nuevo en la medida que haga pagos el cliente sobre la misma.

Cuando llegue el vencimiento pactado para la financiación, la cuenta de crédito no deberá presentar saldo deudor.

II. FUNCIONAMIENTO

Las cuentas de crédito constituyen una operación típica de activo y de riesgo de las entidades financieras. Su peculiaridad es que frente al préstamo, en el que la entrega del dinero se hace de una sola vez y en consecuencia el cliente paga intereses sobre el principal del mismo, en las cuentas de crédito al titular se le concede un límite máximo rotativo del que puede disponer todas las veces que quiera con tal de no sobrepasarlo.

A su vez, el cliente puede realizar abonos en la cuenta de crédito y restablecer en la misma cuantía de dichos abonos su límite.

La ventaja fundamental de las cuentas de crédito es su flexibilidad, operativa y coste: están pensadas para el funcionamiento diario de las empresas (no como el préstamo, en el que el dinero se destina normalmente a satisfacer una necesidad puntual, como puede ser la compra de un coche o una casa) y además el cliente pagará sólo por la parte del dinero del que va disponiendo.

Puede decirse por tanto, que desde el punto de vista de su funcionamiento las cuentas de crédito operan como cuentas corrientes con un límite máximo en el importe de los cargos y esto las hace un vehículo ideal para el tráfico mercantil diario de las empresas.

III. CARACTERÍSTICAS ESENCIALES

1. Límite máximo y rotativo

Como se ha indicado, la cuenta de crédito tiene un límite máximo, que es el importe de la financiación que la entidad financiera ha concedido.

Salvo en casos muy puntuales, como el de las cuentas de crédito hipotecarias, y algunos créditos sindicados este límite es rotativo.

2. Formalización

Por su carácter de operación de riesgo se documentan en póliza mercantil otorgada ante un Notario.

3. Vencimiento y posibilidad de renovación

Las cuentas de crédito son un contrato de duración definida y normalmente se conceden a un año, aunque no siempre es así, pues el plazo dependerá de la situación del mercado y de la política de riesgos de la entidad.

Es un instrumento que por su flexibilidad y por estar orientado al funcionamiento diario de empresas y comerciantes puede prever en el contrato en el que se formaliza la posibilidad de ser renovado.

La forma concreta en que debe gestionarse la renovación aparecerá en las condiciones de la póliza suscrita.

4. Intereses deudores

El titular de la póliza tendrá que ir pagando periódicamente intereses sobre las cantidades de las que ha ido disponiendo.

Todos los aspectos relativos a los intereses deudores (fechas de pago, tipo aplicable, etc.) aparecerán recogidos en la póliza suscrita, pero en todo caso conviene mencionar que en la actualidad la gran mayoría de pólizas de crédito que se firman se hacen a tipo referenciado (normalmente a un Euribor más un margen).

5. Comisiones

Existen distintos tipos de comisiones que pueden pactarse en el clausulado de la póliza de crédito. Las más características son:

Comisión de apertura: se cobra como consecuencia de la concesión de la financiación y por todos los trámites que para el Banco o Caja ha supuesto la misma (suele englobar el estudio de la operación).
Comisón por saldo medio no dispuesto: muy característica de los créditos, pues dado que el cliente paga sobre el saldo utilizado realmente, con esta comisión se penaliza el hecho de que solicite un límite muy por encima de sus necesidades reales.
Comisión por cancelación anticipada: Como producto de duración definida, suele pactarse la posibilidad de cancelarlo de modo anticipado, pero pagando a cambio una comisión.
Comisión de exceso: para los supuestos en los que el cliente (caso de que el Banco o Caja lo autoricen) haya sobrepasado el límite máximo de la financiación.

6. Rebajas del límite

En algunos casos pueden pactarse rebajas del límite: éstas serían equivalentes a las amortizaciones parciales de un préstamo; si el cliente titular de una póliza de crédito prevé por ejemplo que a los 6 meses de abrir la misma necesitará por sus necesidades de financiación sólo la mitad del límite máximo inicialmente concedido puede pactar esa rebaja de límite que se producirá transcurridos 6 meses.

El importe rebajado no puede restablecerse.

7. Excesos

Puede preverse en el clausulado del contrato firmado entre las partes que en determinados casos el cliente pueda realizar cargos contra el crédito que excedan el límite concedido.

La parte que excede el límite se considera un exceso (equivalente a un descubierto en cuenta corriente) y como consecuencia del mismo la entidad financiera cobrará al cliente una comisión y un tipo de interés de exceso superior al deudor.

Las condiciones de los posibles excesos (tipos aplicables, plazo para regularizarlos, etc.) se contempla necesariamente en la póliza.

8. Vencimiento anticipado

La cuenta de crédito, al ser una operación de riesgo, se concede sobre la base de determinada situación patrimonial que tiene el cliente y que hace confiar a la entidad financiera en la solvencia del mismo, de modo que ésta tiene garantías suficientes de que llegado el vencimiento el cliente habrá restituido completamente la financiación.

Sin embargo, suelen existir previsiones en el contrato firmado entre las partes para el caso de que la situación patrimonial de cliente cambie gravemente en perjuicio de la entidad financiera o para el caso de que éste incumpla sus obligaciones (por ejemplo, las liquidaciones periódicas de intereses). En dichos supuestos se prevé que el crédito pueda hacerse vencer de modo anticipado por la entidad financiera.

IV. VARIEDADES

Las características anteriores son típicas de los contratos de crédito, pero evidentemente existen muchas variedades de este tipo de producto ofrecidas por las entidades financieras.

Sobre la base de un instrumento flexible y que normalmente se destina a que las empresas puedan contar con una financiación para su actividad diaria, existen muchas modalidades:

— Créditos que admiten renovación y otros no.
— Créditos a interés fijo o referenciado.
— Créditos con garantía exclusivamente personal o con otro tipo de garantías (prenda, hipoteca, etc.).”


Creo que está bastante bien explicado en este artículo que acabo de reseñar del diario económico EXPANSION, pero como sé que no todo el mundo entiende bien estas explicaciones desarrolladas, creo que lo mejor será que se vea con un ejemplo que mas abajo os voy a poner del uso de una cuenta de crédito comentada por mí, pero antes os voy a poner los gastos que conlleva una cuenta de crédito

Gastos por tener una cuenta de crédito

Estudio: comisión derivada del análisis de la operación que efectúa la entidad financiera de forma previa a la apertura de la cuenta de crédito.(Una sola vez)
Apertura: por formalizar la operación. (una sola vez)
Gastos notariales Derivados de la intervención de la póliza de crédito. (una sola vez)
Intereses deudores: son intereses que debe abonar el titular de la cuenta a la entidad financiera por los saldos tomados a crédito.
Intereses de descubierto/excedido: resultan aplicables cuando el titular de la cuenta dispone de fondos por encima de la cantidad máxima estipulada (se aplican sobre el montante de más -por encima del límite- del que se ha hecho uso y suelen ser de mas porcentaje que los intereses deudores).
Comisiones: existen distintos tipos de comisiones que, por regla general, son aplicables a las cuentas de crédito aunque dependiendo de la entidad podrán o no ser aplicables dependiendo lo firmado.
Comisión por saldo no dispuesto: suele ser trimestral o mensual. Se aplica sobre el saldo medio no dispuesto durante el período de liquidación. Comisión por excedido: se aplica cuando se dispone por encima del límite máximo pactado.
Por administración: derivada del hecho de mantener abierta y operativa una cuenta de crédito.
Por operaciones: por cada apunte realizado en la cuenta.
Por reclamaciones: a abonar en caso de producirse cualquier reclamación en relación con la cuenta de crédito.



El esquema anterior también resume muy bien las posibles situaciones y los gastos que pudieran surgir de ellas.

EJEMPL0:

Cuenta de crédito aprobada y autorizada por 20.000 euros.

Lo normal es que ya tengas una cuenta corriente o de ahorro abierta en la misma entidad, y también lo normal será que vayas cambiando cantidades a tu gusto de una a otra cuenta, siempre buscando el mayor beneficio para tí, que en el caso de la cuenta de crédito, dicho beneficio realmente se entiende por el menor gasto sufrido hasta el vencimiento del crédito.

¿Cómo evitar o disminuir el gasto? Sencillamente, siempre que dispongas de saldo a tu favor en la cuenta de ahorro, traspasar aquel que no vayas a necesitar, a la cuenta de crédito y así tener un menor gasto cuando te pasen el cargo de intereses. A menor saldo dispuesto menor cantidad de intereses cargados a posteriori.



Conceptos a tener en cuenta:

Crédito disponible en la cuenta de crédito: es el importe que podemos disponer en cada momento, hasta el límite que hayamos firmado en el contrato con el banco. Lo obtenemos para cada momento restando al límite de la cuenta el crédito dispuesto.

Crédito disponible= Límite del crédito – crédito dispuesto

Crédito dispuesto en la cuenta de crédito: es el importe que en el momento de tu consulta tienes utilizado o consumido del crédito.

Importe excedido: Es el importe que el banco al igual que en las cuentas corrientes deja que te excedas momentáneamente y excepcionalmente debido a circunstancias coyunturales con el compromiso de cancelar prontamente. Al igual que los excesos o numero rojos en la cuentas de ahorro, en las de crédito dicho importe generará un mayor importe de intereses.

Datos de crédito:

Límite del crédito – 20.000 euros
Comisión saldo no dispuesto: 1%
Comisión de estudio: 1%
Comisión de apertura 1%
Gastos de corretaje 80 euros
Tipo de interés deudor 6% y Acreedor 0%
Tipo de interés sobre el excedido 9%

Nada más haberse concedido el crédito ya tenemos nuestros primeros movimientos en la cuenta que serían los siguientes:



Por lo tanto tenemos la cuenta de crédito dispuesta el primer día del año por 480 euros quedándonos disponible un total de 19.520€.

El primer día hábil del año disponemos en ventanilla de la cantidad de 2000 € que necesitamos para comprar unos productos que necesitamos para nuestro negocio, y además damos un talón a otro proveedor por 1.500 € el cual el banco nos lo pasa en la cuenta unos días más tarde, por lo tanto el dispuesto de la cuenta es de 3.980 € y el disponible pasaría a ser de 16.020 €



El día 11 ingresamos un cheque de otro banco que nos ha dado un cliente por un trabajo que le hemos realizado por 4000 euros, y como vemos estos cheques al ser de otro banco nos lo registran el mismo día que lo ingresamos pero su valor será el de 3 días hábiles posterior a dicha fecha, por lo tanto durante esos 3 días no podrá disponerse del posible saldo acreedor que generase el ingreso. Luego además he recibido unos ingresos en mi cuenta de ahorro y he pensado que de los cuales 900 euros los puedo pasar mediante traspaso a la cuenta de crédito.

Esto lo he hecho porque imagino que ese mismo día, me van a pasar otro talón que he dado a un proveedor de 900 euros, y así me aseguro estar el menor tiempo posible pagando intereses deudores.



Posteriormente me viene mediante recibo el pago de un proveedor habitual, pero esta vez por un importe mayor dado que he decidido por fin comprar una maquina que hará que mi negocio goce de más eficacia y fiabilidad y por tanto de incrementar más el número de clientes.

Retiro 1000 euros para afrontar una serie de pagos y además ingreso en efectivo el cobro de una factura que mi cliente me ha pagado en mano y que por haberlo ingresado mas tarde de las 11 de la mañana el banco me lo valora al día siguiente (que hacen esto los bancos ya lo comenté cuando hablé de las cuentas corrientes), quedando un saldo dispuesto por 12.180 € y un disponible de 7.820 €



Las cosas no me están viniendo muy bien, y además de pagar los impuestos correspondientes de IVA y recibo de autónomos, también tengo que afrontar otro pago de material por valor de 7500 €. Los ingresos que voy recibiendo de mis clientes aunque sé que tendría que ingresarlos en mi cuenta de crédito los ingreso en la de ahorro porque los necesito para afrontar los gastos familiares.

El total dispuesto ha pasado a ser de 20.795 € por lo que no me queda saldo disponible y realmente me he excedido en 795 €, del límite que tenía concedido.
He recibido la llamada del director del banco para informarme del exceso del límite -e interesarse por la situación futura-, permitiéndomelo de momento, dado que le he respondido que estoy a la espera de recibir varias transferencias.
Sé que esto me va a costar bastante más caro de lo que pensaba pero al comprar la maquinaria ya me supuse que al principio podría pasarme esto.



Recibo varias transferencias a lo largo del mes de febrero y además como ya tenía mucho material acumulado, no he necesitado gastar de nuevo en ello. Como veréis las transferencias hoy en día solo tardan un día en abonarse en la cuenta, pero sin embargo se refiere a un día hábil por lo que hay una de 5000 que se abona valor lunes cuan fue un viernes el día que se hizo. (Parece que empiezo a recuperarme). Vuelvo a tener mi saldo dispuesto por debajo de los 20.000 autorizados quedándome ahora disponible 11.755 €.



Ya en el mes de marzo he vuelto a tener un par de movimientos de salida y otros de entrada, y además al final de marzo me pasan la liquidación trimestral (los bancos suelen pasarlas cada 3 meses), y esta ha sido un total de 256,13 euros, quedando al finalizar el primer trimestre un saldo dispuesto de 4071,13 € y un disponible de 15.928,87 €.



Ya hemos visto el funcionamiento con un ejemplo práctico de como es el movimiento de una cuenta de crédito.

Si imaginamos que los 3 trimestres siguientes hiciéramos un movimiento similar y por lo tanto te cobrasen 256 euros por trimestre, resultaría que los gastos financieros totales a fin de año sería por un total de 1504 €. Pero también hay que considerar que estos gastos son deducibles a la hora de la declaración, por lo tanto una parte de ese gasto lo vas a recuperar.

Como comentario de este ejemplo diré que si la maquinaria de 12000 euros la hubieras financiado como un préstamo a un año al 9% los intereses hubieran sido del alrededor de 600 euros que sumados a unos 1300 euros aproximadamente, que te hubiera costado la cuenta de crédito sin el apunte de la compra de 12000 € de maquinaria, te habría resultado un total de gastos financieros de 1900 € aprox.

Resultando mejor (en este caso) que la compra haya sido financiada en tu cuenta de crédito y no por un préstamo personal.

Otra cosa diferente es que pudieras pasar para tu operativa diaria durante el año, sin la necesidad de la cuenta de crédito. Entonces si hubiera sido mejor financiar dicha maquinaria mediante un préstamo particular o personal.

El consejo a seguir siempre, es que si se puede hay que intentar evitar el tener una cuenta de ahorro con cantidades más grandes de las que necesita tu familia para el día a día, mientras tengas a su vez una cuenta de crédito con saldo dispuesto.

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