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Seguros del coche




Seguro Obligatorio o a todo riesgo

El seguro del coche es un gasto que hay que tener en cuenta para la planificación de gastos anual. Hasta hace unos años casi todas las compañías te pasaban el cargo en un solo recibo, (descalabrando en muchos casos el presupuesto familiar mensual), pero actualmente lo más normal es que sea semestralmente, y muchas compañías no ponen pegas al pago trimestral. El pago trimestral es la mejor forma de pago. Y lo es por varias razones. La primera y más importante es porque pagar una cuarta parte del recibo no desbarata mucho la famosa planificación mensual por la que abogo tanto, y la segunda porque al ser un pago trimestral la vas a tener más presente y te será más difícil olvidar.

En cuanto al ahorro en el recibo te diré que hay que escoger entre muchas ofertas para saber qué compañía te conviene más. Para ello hoy en día existen comparadores de internet que introduciendo lo datos de tu vehículo te dicen que compañías te pueden costar menos sus seguros. Aunque también hay que tener presente otros aspectos de los seguros y no solo su coste.

De todas formas, estos comparadores no solo ter pueden servir para poder elegir un seguro más apropiado, sino para presionar a la compañía en la que tienes el seguro, informándoles lo que te ofrecen otras compañías y así poder conseguir una rebaja en el seguro que ya tienes.

También hay cada vez más compañías que permiten afinar las coberturas de sus pólizas, y por lo tanto puedes reducir las mismas y por lo tanto el coste de tu seguro. Aunque tampoco las reduzcas tanto que cuando llegue la hora de necesitar dar un parte, el seguro no te cubra el siniestro. Un ejemplo sería quitar la cobertura de rotura de lunas, si el lugar donde resides no es conflictivo en cuanto a posibilidad de intento de robo con rotura de lunas, o si lo sueles tener en garaje.

Para los conductores que tienen contratada una póliza a todo riesgo, una de las fórmulas más directas para rebajar su prima es contratar una franquicia. Con esta modalidad, que cada vez se impone más, el asegurado se hace cargo de una proporción de los gastos que provoque un siniestro. Para los buenos conductores, que nunca tienen siniestros, o para aquellos que utilizan poco el coche, puede ser una excelente alternativa.

Cuando te compras un coche tienes que tener en cuenta, sobre todo si luego vas a tener un presupuesto limitado, que en función de lo caro que sea el coche así será el seguro después. Como es lógico, te va a costar menos asegurar un Seat Ibiza que un Audi A3, pero esto no es lo único que influye. Los aspectos siguientes influyen en el precio de la prima a pagar:

Combustible: Normalmente los vehículos que tienen un motor de gasolina suelen obtener un seguro a un precio menor que aquellos que tengan un motor diesel.

Marca: Lo dicho. Cuanto más caro sea el coche más cara saldrá tu póliza, seguro.

Potencia: A mayor potencia más sube el precio del seguro porque significa que hay un mayor riesgo de accidente.

Accesorios: Los extras no solo se pagan en el precio final del coche, sino que también influyen después en el seguro. Esto es así porque en caso de tener que reparar o reponer un extra cuesta más hacerlo. Ten en cuenta que siempre un coche con acabado deportivo es más caro de asegurar.

Color: Nada pasa desapercibido para las aseguradoras. Aunque no suele haber grandes diferencias entre un color y otro, lo cierto es que con las estadísticas de accidentes en la mano, las aseguradoras sabe qué color tiene menos accidentes.

Antigüedad: Sabes que cada año que pasa tu coche pierde valor, luego esto influirá mucho en elegir un seguro a todo riesgo o uno a terceros.

Dónde lo usas y cómo: Si el coche tiene garaje te cuesta menos, también la provincia en la que vives así como si lo utilizas para trabajar o para uso particular.

Seguro a Terceros Básico

El Seguro de Responsabilidad Civil Obligatoria es el único que te pueden obligar a tener. Éste se encarga de cubrir los daños personales y materiales que produzcas a otro en un accidente en el que tú hayas sido declarado el culpable. Cada vez más aseguradores incluyen más coberturas como la Responsabilidad Civil y la Responsabilidad Voluntaria en el mismo paquete. Aunque también se pueden añadir otras coberturas como:

Defensa Jurídica y Reclamación de daños, que cubre los gastos derivados de la defensa jurídica del tomador del seguro.

Asistencia en viajes, que ayuda al asegurado y los acompañantes en caso de accidente en carretera, robo o avería.

Seguro del conductor, que asegura el pago de indemnizaciones en caso de que el conductor fallezca, sufra una invalidez permanente o necesite asistencia médica.

Seguro a Terceros Ampliado

Este tipo de seguro cubre al conductor más allá de su culpabilidad en un siniestro o cualquier otro problema. Este tipo de póliza suele ofrecer:

Rotura de lunas: cubre el cambio de lunas y su colocación.

Robo: compensa los daños en caso de robo del coche o de los accesorios que lleve.

Incendio o Explosión: El seguro puede hacerse cargo parcial o incluso total en caso de que el vehículo sufra un incendio.

Ampliación del Seguro de Conductor o de la Asistencia: simplemente añade más supuestos a los que proporciona el paquete básico.

Gestión de multas: La compañía aseguradora se encarga de todos los trámites derivados de las sanciones de tráfico.

Retirada del permiso de conducir: El conductor puede acceder a una mensualidad fija (con un máximo) como consecuencia de la retirada provisional del carné de conducir.

No obstante, hoy en día, dada la competitividad que hay entre las aseguradoras existen dentro del Seguro a Terceros paquetes bastante más completos con coberturas de daños por atropello de animales de caza mayor, asistencia con vehículos de sustitución o limpieza del vehículo en caso de traslado de heridos.

Seguro a todo riesgo

Merece la pena si el coche es nuevo o tiene menos de tres años, ya que en caso de siniestro la aseguradora compensará con el precio actual de mercado y no por lo que valía cuando lo compraste. Ya te contamos pormenorizadamente cuándo conviene dejar de contratarlos. Suelen tener los precios más elevados, aunque cada compañía se encarga de introducir más o menos coberturas para ajustar el precio. Y aunque pudieras creerlo… no lo cubren todo.

Ya hemos visto las diferencias entre tipos de seguros y descubierto cuál es el seguro que más conviene en función del tipo de coche que quieres asegurar. Pero da igual lo que te hayas gastado, tu seguro no te cubrirá en los siguientes casos y deberás responder tú de los daños y cualquier indemnización.

1. Si has provocado un accidente y conducías ebrio, drogado, o sin carnet.

2. Cuando transportas en el vehículo más pasajeros de los permitidos, según su homologación (ojo aquí a los microurbanos, homologados la mayoría solamente para cuatro ocupantes).

3. SI el coche no ha pasado la ITV.

4. Si participas en carreras o pruebas en circuito (hay un seguro específico). Olvídete también de en carreras ilegales, por supuesto.

5. Cuidado en los muelles,porque muchas aseguradoras no se responsabilizan si le pasa algo a tu vehículo. Además, si viajas con tu coche en barco y este se hunde te pagará el seguro de carga del barco. Según la revista Autofácil, apenas 4 euros por kilo de carga.

6. A veces si chocas con un familiar las aseguradoras piensan que es un fraude, sobre todo si vivís en la mismo domicilio. También sospechan de siniestros entre vecinos.

7. Si circulas por pistas de tierra es muy posible que no te den asistencia mecánica ni cubran los gastos de un siniestro. Hay aseguradoras con pólizas especiales para todoterreno en estos casos, así que pregunta si sueles practicar 4×4.

8. Si provocas un siniestro y no ayudas a los accidentados estás cometiendo un delito de omisión de socorro (penas de hasta un año de prisión y multa) y las aseguradoras usarán ese argumento para no pagar. Eso sí, tu compañía tendrá que pagar la indemnización a las víctimas del accidente y los daños.

9. Ninguna aseguradora te indemnizará por inundación, terremoto, tsunami, erupción volcánica, huracanes, terrorismo, motines, accidente nuclear, manifestaciones o huelgas y hechos declarados como catástrofe nacional. En estos casos, te indemnizará el Consorcio de Seguros.

10. Si modificas tu coche debes comunicárselo a tu aseguradora. Si no está homologado y tu compañía no lo sabe, cuando sufras puede negarse a pagar los daños en tu coche ya que no es el mismo que figura en el contrato (o arreglarte solo lo que venía de serie, pero no lo modificado). Hay seguros específicos para los coches tuneados (no todas las aseguradoras los tienen). Lo mejor, comparar antes.

11. Si alguien menor de 25 años y tiene un accidente con un coche (y su nombre no está en tu póliza) pocas compañía se hará cargo de los daños que cause a terceros y los daños causados en tu coche te los tendrás que pagar. Si la otra persona es mayor la mayoría los cubren… pero antes lee la letra pequeña ya que pueden aplicar franquicias.

Consecuencias de circular sin seguro

El conductor de un coche sin seguro se expone a multas de entre 600 y 3.000 euros. El importe de la sanción dependerá de diferentes circunstancias. La mitad de lo recaudado en multas por este tipo de infracción se entrega al Consorcio para compensar parte de las indemnizaciones que haya tenido que satisfacer con motivo de los siniestros registrados por vehículos sin seguro.

Otra de las consecuencias de circular sin seguro es la inmovilización del vehículo. Es habitual requisar el coche durante un mes o tres meses, si se trata de una acción reiterada. El propietario del automóvil deberá hacerse cargo de los gastos originados del depósito o precinto, para cuyo levantamiento se deberá demostrar que se dispone del seguro correspondiente y abonar los gastos. Si la persona no pagase el depósito, se le puede requisar el vehículo hasta por un año y el propietario no podrá conducir ningún otro coche por el territorio nacional durante ese tiempo.

En el caso de declararse insolvente, el Consorcio de Compensación de Seguros será quien deberá hacerse cargo del pago de los daños y de la asistencia sanitaria de las víctimas. Para hacer frente a esta situación, las aseguradoras destinan el 2% del coste de todas las primas suscritas por vehículos a un fondo gestionado por el Consorcio. Los conductores que pagan su seguro costean indirectamente los daños que provocan quienes circulan sin asegurar. En 2014, el Consorcio dedicó 27,4 millones de euros a cubrir los 10.774 siniestros que ocasionaron los coches sin asegurar.