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Préstamos no bancarios





Bien, he considerado poner este título, a pesar de que en el anterior título “Préstamos o créditos Bancarios” ya hablé sobre un artículo muy antiguo que argumentaba sobre los préstamos hechos por prestamistas particulares en contraposición sobre los bancarios, y por lo tanto en lugar de remitiros a leerlo en dicho apartado, os lo vuelvo a reproducir en este, para luego seguir comentando sobre estos préstamos no bancarios, y decía lo siguiente:

Ya en año 1998 se publicaba lo siguiente en la revista SU DINERO y escrito Por Alvaro Tizón y Paloma Bravo

“Los 'Chiringuitos Bancarios'

Las asociaciones de consumidores alertan sobre los riesgos de los prestamistas particulares

No parece lógico que, en momentos de bonanza económica, comiencen a aflorar los prestamistas, ya que en principio pueden parecer obsoletos y propios de épocas de crisis. Pero, sorprendentemente, de unos meses a esta parte se han multiplicado los anuncios en prensa y televisión ofreciendo dinero a cualquier particular que lo necesite. "Dinero rápido, créditos en un día o cancelamos embargos", son algunos de los mensajes publicitarios lanzados por estas empresas para captar clientela.

Lo primero que un ciudadano se pregunta ante su lectura es ¿qué secreto encierran?, ¿ofrecen mejores condiciones que los bancos?, ¿prestan dinero a cualquiera?, ¿qué garantías ofrecen a los particulares? En definitiva, ¿es aconsejable acudir a ellas?

En Su Dinero hemos intentado dar respuesta a todas estas cuestiones e incluso, como particulares, hemos acudido a solicitar un préstamo a algunas de estas empresas para conocer qué nos ofrecían y qué nos pedían. La primera conclusión: tenga mucho cuidado con este tipo de servicios, ya que, a juicio de muchos expertos consultados, estos créditos pueden resultarles "caros y peligrosos".

Se trata de un negocio en el que no existen estadísticas, que está al margen de la supervisión del Banco de España o de cualquier organismo público y que se regula estrictamente por el derecho privado, en función de las condiciones pactadas entre el deudor y el acreedor. Ahora bien, el préstamo de dinero entre particulares es una actividad absolutamente legal, según Antonino Joya, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

En el mismo sentido se expresa un portavoz del Banco de España: "la actividad de créditos entre particulares es libre y está sujeta a la normativa general sobre contratos, sin ningún tratamiento legal específico (...) La autoridad monetaria no puede intervenir en este negocio, ya que se trata de personas que no reciben depósitos, ni tienen que ceñirse a ninguna normativa sobre solvencia que garantice los intereses de sus clientes, ni son en sentido estrícto entidades de crédito sino particulares que prestan dinero a otros particulares".

¿Quién está detrás? Detrás de estas oficinas de préstamos puede haber muchos intereses oscuros "casi delictivos", según Enrique García, portavoz de la de Unión de Consumidores de España (UCE): "particulares que se reúnen para blanquear dinero, subasteros en busca de oportunidades, empresas de vehículos de segunda mano..."

Nadie sabe precisar si al frente de estos negocios se encuentran particulares o empresas. Tras las visitas y consultas telefónicas realizadas, hemos deducido que la mayor parte de estas casas de préstamos tienen una organización en la que trabajan varias personas, aunque también existen los que trabajan en solitario. En la mayor parte de las ofertas que se publican en las páginas de anuncios por palabras de los periódicos, se indica sólo un número de teléfono. Son poco habituales los que dan a conocer la dirección, y aún más raros los que incluyen el nombre comercial de la empresa.

La resistencia a revelar su identidad puede deberse a una precaución ante la única competencia que tiene el Banco de España sobre esta actividad: no pueden utilizar ni sugerir la denominación de banco, caja, o cualquier otra que incite a pensar que se trata de una entidad financiera, legalmente acreditada y supervisada por la autoridad monetaria.

¿Quiénes son los clientes? Frente al oscurantismo de los empresarios, los clientes tampoco buscan una excesiva transparencia en sus operaciones. Se trata, por lo general, de personas que no ofrecen garantías de solvencia. La mayor parte de ellas atraviesa baches financieros graves y ha agotado todas las vías de créditos convencionales en bancos y cajas de ahorro. Son, en su mayoría, morosos o personas cuya capacidad de endeudamiento (número de préstamos que tiene solicitados) ha llegado al límite y tienen dificultades para devolverlos. Con esta clientela, los prestamistas se aseguran de que no acudirán a los tribunales ante posibles conflictos.

Pero, en todo caso, los préstamos no se conceden a cualquiera. El cliente tiene que garantizar siempre la devolución del dinero en el plazo previsto mediante avales o propiedades que puedan ser embargados en caso de impago.

¿Que ofrecen? Dinero rápido, pocas referencias y tipos de interés de mercado: entre un 4% y 4,5% para hipotecas y en torno al 10,5% para préstamos personales. El interés de los préstamos, en todo caso, es flexible y depende del riesgo que presente la operación para el prestamista: "Si hay que hacer o no algún estrángulis...", en palabras de un empresario del sector.

Las condiciones del préstamo quedan reflejadas en un contrato civil y, según las fuentes consultadas, uno de los peligros de estas operaciones es que la letra pequeña de los contratos utilizados para este servicio esconde con frecuencia cláusulas abusivas, referidas en la mayor parte de los casos al cobro de comisiones.

Estos contratos, al ser entre particulares, están al margen de la Ley de Condiciones Generales de la Contratación, que tutela a los clientes ante contratos leoninos, pero sólo en las relaciones entre empresas y particulares. Esta laguna ha llevado a la UCE a reclamar que la Brigada de Delitos Económicos investigue estas actividades.

De momento, al tratarse de una actividad no sujeta a ninguna regulación específica, ni el Decanato de los Juzgados de Primera Instancia de Madrid, ni la Jefatura Superior de la Policía, ni el Colegio de Abogados de Madrid, ni las asociaciones de consumidores tienen constancia estadística de denuncias contra los prestamistas, salvo que se vulnere la ley.

¿Qué garantías exigen? Básicamente, aquéllas que aseguren la recuperación del préstamo en caso de impago. La documentación exigida depende del prestamista y del perfil de riesgo que ofrezca el cliente. Aquí le explicamos algunos ejemplos, ya que en los contactos que mantuvimos con los prestamistas adoptamos diferentes identidades:

Parado. Le pedirán el DNI, un extracto de los movimientos bancarios de los últimos meses ("no importa el saldo"), bienes a su nombre y avales.

Trabajador por cuenta ajena. Además del DNI y del extracto de su cuenta, deberá presentar la última nómina y la declaración de la Renta. Sin olvidar los bienes y avales que garanticen la operación.

Autónomo. A lo anterior deberá adjuntar los justificantes del pago del IVA y los balances oficiales de contabilidad ("¿declara usted, verdad?", le preguntarán). Y, siempre, los bienes o avales que aseguren la ejecución de la deuda.

¿Y si no paga? Este tipo de empresas ejecutan sin tardanza los avales. Al contrario que un banco o caja de ahorros, proceden inmediatamente al embargo del piso o de cualquier otro bien que sirva de aval, tanto del deudor como del avalista. La ley, además, apoya al acreedor por la existencia de un contrato, con lo que en la mayor parte de los casos el juez dictaminará el embargo. Lejos de una situación dramática para el prestamista, es en este momento cuando intervienen sus vinculaciones con otros prestamistas, subasteros, vendedores de vehículos de segunda mano..., lo que hace de éste un negocio verdaderamente rentable.

Las asociaciones de consumidores advierten además sobre otro de los peligros de entrar en este tipo de negocios. Algunos prestamistas son capaces de cualquier cosa para recuperar su dinero. De hecho, aunque no existan registros oficiales sobre estos conflictos, las páginas de sucesos son testigo de las consecuencias extremas en caso de impago. En noviembre pasado, un ciudadano alemán fue asesinado en Palma de Mallorca junto a su hijo de ocho años y una empleada del hogar. Según fuentes próximas a la investigación, el móvil del crimen fue, precisamente, el impago de deudas de más de 20 millones de pesetas.

Se trata de un caso que no puede generalizarse. Este negocio da cabida a un gran número de personas, con mejores o peores intenciones a la hora de recuperar el préstamo.

¿Dónde acudir? En contraste con la rapidez con la que los prestamistas resuelven un impago, si los clientes se sienten estafados la única vía posible de reclamación es la judicial. En los contenciosos planteados ante la Justicia, el perjudicado debe demostrar que el prestamista ha incurrido en un delito. Los posibles argumentos que podrá presentar son que se ha cometido usura o, eventualmente, la existencia de extorsión, amenaza, chantaje o utilización de la violencia.

En la usura, la dificultad en el trámite judicial reside en la figura jurídica de la misma, ya que la Justicia no reconoce un tipo de interés a partir del cual pueda considerarse usura, por lo que la decisión queda exclusivamente en manos del juez o de las instancias superiores si se recurre. La ley contra la usura, que data de 1908, anula los siguientes préstamos:

Aquellos en los que se establezca un tipo de interés notablemente superior al normal del dinero (hoy en día, el 4,25%) y manifiestamente desproporcionado a las circunstancias del caso.

Préstamos leoninos, es decir, los que han sido aceptados por el cliente a causa de una situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales.

Préstamos en que se supongan recibidas cantidades mayores de las efectivamente prestadas, aparte de las comisiones y los gastos pactados.

El último recurso. Todas las fuentes consultadas han sido unánimes al mostrar su rechazo a esta vía de financiación, sobre todo si el futuro acreedor puede acudir sin ningún problema a un banco o caja de ahorros. Todos reconocen la legalidad del servicio, aunque dudan de los métodos y de la buena fe en los contratos ofrecidos. Sólo si está desesperado y no le queda otra opción, tendrá que acudir a ellos. Ahora bien, no olvide los riesgos de operar con los bajos fondos del sistema financiero.

Han colaborado: el Banco de España, la Jefatura Superior de Policía, el Colegio de Abogados de Madrid, la Oficina del Defensor del Pueblo, el Decanato de los Juzgados de Primera Instancia de Madrid, UCE y OCU.”


Como podéis ver, han pasado 18 años desde este artículoy os puedo decir que no ha cambiado nada. Se sigue sospechando tanto de la procedencia del capital prestado como de los métodos para el cobro de los impagos, así como de las clausulas abusivas en las que muchos de estos créditos incurren, con el objeto de quedarse con propiedades o con altos intereses de demora, duplicando en muchos casos el importe prestado e ignorando la situación en la que dejan al prestatario, y en algunos casos y no por maldad sino por codicia, deseando que incurran en una situación tan precaria, que su única salida sea perder por ejemplo la casa con la que habían avalado el pago de sus cuotas.

Los principales lugares donde pedir préstamos personales son los siguientes:

Bancos: Tienen un amplia gama de préstamos, generalmente la primera opción es acudir al banco con el que suele trabajar cada cliente, pero cada ver están creciendo los préstamos personales "online" en entidades financieras que trabajan mayoritariamente por Internet como los préstamos de ING, Unoe (en diciembre del 2016 desaparecerá), Openbank, etc., ya que suelen ofrecer mejores condiciones, menos comisiones y menores requisitos de vinculación.

Préstamos P2P: Se trata de plataformas que prestan dinero entre particulares. Estas plataformas unen a personas que necesitan financiación con otras dispuestas a prestar a cambio de una remuneración, generalmente un préstamo es cubierto por varios prestamistas. La plataforma P2P actúa como intermediaria y cobra una comisión por sus servicios, en cambio el interés pactado lo cobran las personas que prestan su dinero obteniendo una rentabilidad superior a la que cobrarían por un depósito bancario. Generalmente el tipo de interés está un poco por encima de los préstamos bancarios.

Comercios: Generalmente las grandes empresas que se dedican a la venta de productos de consumo tienen sus propias financieras que permiten financiar compras, aplazar el pago con tarjetas e incluso en algunos casos prestan dinero en efectivo. Estas empresas son concesionarios, grandes superficies, hipermercados, etc. que generalmente conceden préstamos personales mediante la financiación de compras en sus establecimientos, es decir no entregan el dinero, sino que el cliente no paga lo comperado y a través del préstamo lo va pagando en cuotas mensuales. La finalidad de las financieras de este tipo de empresas es incrementar sus ventas con unas atractivas financiaciones. De todas formas detrás de todas las financiaciones de los comercios siempre suele haber un gran banco, bien con su propio nombre o con otro nombre comercial que les pertenece, incluso detrás del Corte Inglés (hasta hace poco financiaban ellos mismo) ahora está el Banco Santander detrás de esas financiaciones.

Prestamistas privados: son créditos que conceden diferentes empresas de capital privado y que no son entidades bancarias. Su principal atractivo es que son muchos más ágiles en la tramitación de los préstamos, los requisitos son menores y que generalmente todo el proceso es "online" a través de Internet. El tipo de préstamo más popular de este tipo de empresas son los conocidos como créditos rápidos o mini créditos, aunque el abanico es algo más amplio. Suelen tener un tipo de interés muy por encima de la media de los préstamos bancarios, pero a cambio las garantías y papeleos son menores, incluso atienden a personas que no pueden acceder a financiación bancaria por no tener nómina, figurar en ASNEF o cualquier otro motivo.

Dejando a un lado a los Bancos y a los Comercios, trataré de explicar las otras dos alternativas.


Préstamos P2P:

Estos préstamos se suelen regir por el término inglés crowdlending.

El crowdlending es un modelo alternativo de inversión y financiación. Una forma de inversión colectiva en la que varios particulares o empresas invierten en forma de préstamo a otros usuarios. Esta inversión se realiza mediante la utilización de plataformas de financiación participativas.

Este modelo ya se ha consolidado en mercados como el norteamericano o el británico y comienza a manejar cifras de intermediación que auguran un buen desarrollo para este sector.

En España, la excesiva dependencia del sector bancario por parte de las empresas, el difícil acceso al crédito por parte de los particulares y el crecimiento del mundo "online", están facilitando el crecimiento a este modelo disruptivo,disruptivo, disruptiva
adjetivo

Que produce una interrupción súbita de algo.
convirtiéndolo en una alternativa real y atractiva para los inversores.

Existen varias empresas que se dedican al P2P y por lo tanto comentaré mis conclusiones sobre una de ellas sin decir su nombre, pero sabiendo que todas ellas son parecidas; es como si hablase en general de todas.

Estas plataformas funcionan de la siguiente manera: La empresa o particular que necesita financiación, tiene que inscribirse en la misma y darse de alta, tiene por lo tanto que especificar con todo detalle para que necesita el préstamo, aportando toda documentación necesaria para un estudio exhaustivo de viabilidad no solo de la inversión u objetivo para la que empleará el dinero, sino de su solvencia presente y futura. (¿qué diferencia hay con una entidad bancaria?), una vez inscrito y analizado tu circunstancia, te pondrá en contacto con inversores particulares, que a su vez también se habrán inscrito en esa plataforma, los cuales podrán invertir en tí, desde una pequeña cantidad hasta aproximadamente 5000 euros, por lo que si tu solicitud es mayor, serán varios inversores los que tendrán que prestarte el dinero. A cambio por supuesto de un interés que suele ser mayor al cobrado por los bancos (en esto se parecen a los prestamistas particulares, ponen un interés superior a los bancarios); una vez que tengas inversores interesados se formalizará el préstamo y tendrás que atenerte a unas normas muy parecidas a las bancarias, el impago de las cuotas llevan aparejados unos intereses y gastos que harán que tus dificultades aumenten, para evitarlo te dicen que si prevés esa circunstancia te pongas en contacto con ellos para intentar solventarlo (no hay mucha diferencia con los bancos).
Las cuotas se pagan mediante domiciliación del recibo en una cuenta bancaria, y se suele cargar el día 1 de cada mes sin posibilidad de cambio. (Igualmente en el banco no se puede modificar el día de cargo que te indican, con la diferencia que en los bancos sus propias cuotas no las devuelven a nadie como sí pasa con los recibos, por lo que tienes más posibilidades de retrasarte un día o dos en el pago sin grandes consecuencias). Si piensas que no hay algo que les regule, ellos mismos te indican que hay una ley que regula todo este tema.

Desde el día 27 de Abril de 2014 se encuentra en vigor la Ley de Fomento de la Financiación Empresarial que en su título V regula la actividad de las plataformas de financiación participativas, tanto en su vertiente de financiación de capital como de financiación de préstamos. Puedes consultar el texto integro de la ley en el BOE (https://www.boe.es/boe/dias/2015/04/28/pdfs/BOE-A-2015-4607.pdf).

La ley define la actividad y la somete a regulación de dos supervisores, Banco de España y CNMV. Banco de España nos supervisará por la actividad de cobros y pagos inherente a la administración de los préstamos bajo la figura de Entidad de Pago Híbrida y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) lo hará por la actividad de ofrecer participar en dichos préstamos a nuestros usuarios bajo la figura de Plataforma de Financiación Participativa.

Si por un casual rechazan tu solicitud, te indicarán la causa, pero no te devolverán la documentación aportada, indicándote que de todas formas la ley de protección de datos les obliga a custodiar y garantizar la confidencialidad de tus datos, por lo tanto no les dejes originales, dales fotocopias de lo que te pidan (los banco sí te devolverán los papeles que les has proporcionado, y seguro que te volverán a hacer un estudio si les pides que varíen el importe u otra circunstancia por la que te lo han denegado, al contrario que la sociedad analizada, que puede volver a hacerte un estudio a los 6 meses de la anterior, pero nunca antes).

La sociedad que analicé, admite peticiones de crédito hasta 8000 euros, aunque es posible que otras tengan cantidades superiores, de todas formas si pretendes cantidades mayores, les tienes que llamar y se comprometerán a estudiarla. Por lo tanto si tu necesidad es mucho mayor, ve olvidándote de los prestamos p2p.

Al inversor ya le informan que no tiene garantizado el importe prestado y le indican que es una inversión de riesgo, invirtiendo en préstamos que pueden ser o no devueltos, de hecho les aconsejan que aunque pueden invertir hasta 5000 euros, lo mejor para ellos es invertir muchas pequeñas cantidades y así diversificar el riesgo.

En todo caso también le informan cuales serán los pasos a seguir en caso de impago por parte de la empresa, aunque en muchos casos han obligado al prestatario a tener un seguro de impago que puede hacerse cargo del importe impagado pero solo en caso de fallecimiento, invalidez absoluta y permanente e incapacidad temporal. (Gasto del seguro que corre a cuenta del prestatario, a diferencia de los bancos que no te piden seguro)

En caso de impago dicha entidad dará los siguientes pasos:

Préstamos con menos de 3 cuotas impagadas

En el momento del impago de la primera cuota y hasta la tercera impagada, una empresa especializada en recobros, intenta la puesta al día por vía amistosa. Se contacta con el prestatario, se le informa de la situación, se le requiere el pago.

Préstamos con tres o más cuotas impagadas

Estos préstamos son denominados conflictivos, y se siguen gestionando en fase amistosa, fase que abandonan para pasar a fase judicial si:

No reconocen la deuda
No demuestran intención de pago en los tres meses posteriores a su consideración como conflictivos.
Se detecta fraude de identidad
No se consigue contactar con el prestatario
No se ha conseguido acordar un calendario de pagos alternativo.

FASE JUDICIAL

En el momento de pase a fase judicial, la Entidad comunica la incidencia a ASNEF, da por agotada la vía amistosa y puede declarar fallido el préstamo y vencida la totalidad del mismo, así como interponer un procedimiento monitoriomonitorio, monitoria
adjetivo

Que avisa o sirve para avisar.
de conformidad con los arts. 812-818 de la Ley 1/2000 de Enjuiciamiento Civil para reclamar la totalidad del importe pendiente más los intereses y gastos correspondientes. El deudor responde con una garantía personal, esto es, con todos sus bienes presentes y futuros. Si la gestión judicial se traduce en la recuperación total o parcial del importe impagado, éste se abona a los inversores del préstamo, si no es así el inversor perderá dicho importe. (por lo que ves no van a tener más piedad que los bancos a la hora de reclamarte lo que les debes, me gustaría saber qué tipo de presiones se reciben durante lo que ellos llaman "la fase amistosa", mi creencia es que debe de estar en un término medio entre los requerimientos bancarios y los de los prestamistas particulares; que cada cual imagine cuales son ese tipo de “requerimientos” , de todas formas, a mi mente vienen variados tipos de “requerimientos” que el mundo del cine nos ha mostrado hasta la saciedad).

Yo me pregunto, si dado que te hacen un estudio pormenorizado de tu solvencia, para poder publicar tu petición de préstamo entre los inversionistas, que te hace creer que si vienes rechazado de un banco que también te ha hecho un estudio, aquí vas a tener más éxito. Lo único que se me ocurre, es que tengan un baremo inferior a la hora de considerar alto o bajo riesgo, y por lo tanto si eso fuera así, espero que los inversionistas hayan estudiado esa posibilidad a la hora de pensar en recuperar su dinero.



Prestamistas Privados.

Esta posibilidad existe para todos aquellos que han sido rechazados por los banco y por los P2P (aunque mucha gente no conoce los P2P), acudiendo a esta posibilidad bien por teléfono o bien "online". En estas entidades ten por seguro que vas a conseguir el préstamo, pero ya sabes que el interés va a ser muchísimo más alto que en los bancos y desde luego más alto que en las empresas P2P. A cambio no te requerirán casi papeleo y les importará poco que figures en la ASNEF o que no tengas una nómina fija. En muchos de estos préstamos pones en garantía tu vivienda, dándose casos que por préstamos de cantidades pequeñas (de 5000 a 15000 euros) se han llegado a quedar con la casa del prestatario.

Dentro del universo de préstamos entre particulares quedan totalmente excluidos, por poco recomendables, los prestamistas privados que no estén regulados, es decir, aquellos que no cuenten ni con sede social ni con registro. La mayoría de ellos cobran intereses abusivos que rozan la usura y suelen exigir la garantía hipotecaria de una vivienda como aval.

No sé si con anterioridad en esta web he hablado de la “Empatía”, pero me parece una palabra muy interesante para explicar su significado y es el siguiente:

la empatía es un concepto único y relativamente nuevo en el vocabulario de cualquier lengua humana hasta ahora hablada, y se empieza a emplear apenas en el año 1909. Aunque existen conceptos similares a la empatía como compasión o altruismo, ninguno de estos ofrecen la significación precisa de lo que se quiere expresar cuando en la actualidad se emplea el término "empatía". Cuando se habla de empatía se hace referencia a una habilidad tanto cognitiva como emocional del individuo, en la cual este es capaz de ponerse en la situación emocional de otro.”

En el caso que nos ocupa me ceñiré al significado en cuanto al carácter cognitivo de “asunción de perspectiva” que es la tendencia a adoptar espontáneamente los puntos de vista del otro/a.


Te invito entonces a que hagas un ejercicio de Empatía cognitiva de “asunción de perspectiva” a la hora de que un prestamista particular privado tenga 100.000 euros en su poder y que en lugar de depositarlos en un banco para recibir un interés o bien invertirlo en algún fondo de inversión con más o menos riesgo pueda conseguir un rendimiento de su capital y te lo preste a tí; una persona totalmente desconocida para él, y que por un interés mayor eso si, a los bancos, te preste el dinero, teniendo una gran posibilidad de que nunca pueda recuperarlo, dado que eres una persona que está pasando apuros (si no, no pedirías un préstamo), que no tienes una nómina en la que apoyarte para que ese señor se quede tranquilo y que por tener ya alguna deuda aunque pequeña, sales en el ASNEF.

Si tú fueras él (eso es la empatía) ¿le prestarías ese dinero a otra persona?. Tomate tu tiempo. Aunque creo que la respuesta es: una negativa por tu parte. Entonces, ¿por qué están dispuestos a prestártelo? ¿No será porque una de las cláusulas que te han puesto a la hora de firmar (te han podido o no informar de ello) es que pones tu vivienda como garantía? ¿No será, que de hecho están deseando que no pagues para quedarse con tu casa?, y me voy a morder la lengua en varias preguntas más que me surgen.

Los únicos préstamos personales entre particulares más recomendables son lo que existen entre familiares: ayudas puntuales para pagos inesperados o incluso préstamos a largo plazo para la compra de una vivienda, siendo estos pactados generalmente a interés cero (por ser familia), aunque también se pueden pactar con un tipo de interés a acordar. De todas formas aunque estos préstamos entre familiares se pacten generalmente con un apretón de manos o un abrazo, están reglamentados ante la agencia tributaria, por lo tanto es importante que se registre adecuadamente mediante un contrato (que puede ser particular) dado que si no, la agencia puede considerarlo una donación o regalo y te obligue a pagar el impuesto de donaciones, el cuál es bastante elevado.

Si el préstamo se realiza a interés 0 no es necesario que el contribuyente tribute nada.

Si por el contrario se estipula un interés, éstos sí deben ser declarados como rendimientos de capital mobiliario y por lo tanto, hay que tributarlos en el IRPF. En cuanto al titular del préstamo, si el destino del dinero es para la adquisición de una vivienda, tendrá derecho a desgravarse por concepto de inversión en vivienda habitual con financiación ajena, es decir, igual que si el dinero se lo hubiese prestado un banco.