Vestuario laboral o Uniformes

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Uniformes o Vestuario Laboral




Este apartado va dirigido exclusivamente a los Autónomos.

Definición de uniforme: es un conjunto estandarizado de ropa usado por miembros de una organización mientras participan en la actividad de ésta. El uso de uniformes por parte de los empleados, ayuda a la empresa a realizar la venta de sus productos o servicios. Es decir, el uniforme no se usa tan solo como ropa de trabajo sino que ha pasado a ser parte de la imagen corporativa y la estrategia de mercadotecnia empresarial.

Podemos mencionar en términos generales tres grandes categorías de uniformes de trabajo o servicio:

1. Uniformes para trabajo rudo. Aquí podemos encontrar pantalones tipo dockers, camisas de gabardina, overoles y ropa de mezclilla y de protección resistente al ácido, cloro, detergentes, descargas eléctricas y raspones metalmecánicos.

2. Uniformes para hospitales. En esta subcategoría caen los uniformes para el personal médico y enfermeras tales como batas de laboratorio, pantalones de algodón 100%, conjuntos de cirugía lavables, uniformes desechables de cirugía, filipinas y blusas para enfermeras, cofias y otros.

3. Uniformes para la industria hotelera y gastronómica. Los más comunes en esta categoría son los uniformes para cocineros como las filipinas para chef, pantalones en diversos modelos y dibujos para cocinar, zapatos antideslizantes, gorros de papel y tela, redecillas para el cabello, ropa para meseros, bartenders, camaristas, botones y hasta para jardineros.

Añadir que En el servicio doméstico se requiere a menudo el uso de uniformes. Normalmente están compuestos por bata y delantal.

Además del vestuario de uso diario existe el vestuario desechable, normalmente utilizado en la industria alimentaria, farmacéutica, hostelería, etc... Casi siempre se vende por packs, pudiendo encontrarse desde paquetes pequeños para negocios que necesiten ropa desechable en pequeñas cantidades hasta cajas de miles de prendas (a mucho mejor precio, evidentemente) para pequeñas o grandes empresas.

Gastar en vestuario especial o no, para el desarrollo de tu negocio como autónomo es totalmente necesario. Pocos trabajos de autónomo no utilizan una especie de uniforme, mono, mascarillas, protectores o cualquier otra prenda para poder desarrollar en perfectas condiciones aquella labor para la que se constituyó como trabajador autónomo. (no empresario autónomo, que es como quieren hacerles creer)

En 2014 y 2015 Hacienda, en su lucha contra el fraude y en su necesidad de recaudar más, viene siendo más exigente a la hora de considerar si un gasto es o no imputable al negocio.

Debes de tener en cuenta que todo gasto relacionado con tu actividad es deducible, aunque deberás justificarlo, por lo que conviene documentarlos y llevar el libro de gastos explicando el detalle de cada factura para que en el caso de tener una inspección puedas defenderte adecuadamente. Y no conviene que abuses inflando tus gastos porque en caso de que te inspeccionen no podrás defenderlo y será peor.

En cuanto a los tickets o facturas simplificadas, no son deducibles al no permitir identificar quién ha realizado el gasto. Así que aunque sea un poco engorroso acostúmbrate a pedir factura en cualquier tienda de uniformes y como no en restaurantes, gasolineras, taxis o supermercados (si lo que adquieres guarda relación con el negocio, claro).

Estos Gastos están incluidos en el apartado GASTOS DEDUCIBLES “ESPECIALES”: LOCAL, VEHÍCULO, TELÉFONO MÓVIL, VIAJES, VESTUARIO

Hay una serie de partidas de gasto muy habituales entre los autónomos que presentan algunas peculiaridades y siempre generan dudas, debido sobre todo al grado de “afectación a la actividad” comúnmente aceptado. Partidas sobre las que Hacienda viene siendo cada vez más exigente en cuanto a los requisitos para justificar la afectación a la actividad.

En concreto los siguientes gastos deducibles:

• Local u oficina, en alquiler o en vivienda propia
• Vehículo y gastos asociados: gasolina, mantenimiento, seguro
• Teléfono móvil
• Gastos de viaje y dietas: comidas, cenas, billetes de avión, taxis
• Gastos de vestuario

Pero la ropa no es un bien de inversión, por lo tanto, para poder deducir el gasto de adquisición, debe utilizarse exclusivamente en el negocio. El problema que esto plantea es ¿cómo demostrar que una prenda se utiliza tan solo para trabajar? Porque hay que tener en cuenta que el medio de prueba parte de contribuyente y que, si no puede acreditar este uso, no tendría derecho a practicar la deducción.

El único criterio de deducibilidad admisible para la administración sería el de aquellos casos en los que el autónomo adquiera un vestuario de trabajo que no sea susceptible de uso privado. Un ejemplo lo encontramos en los monos de trabajo de fontaneros, mecánicos o de los profesionales sanitarios. En estos casos sí podría aplicarse la deducción del 100%, teniendo en cuenta que el uso de esas prendas está limitado, en la práctica, al desarrollo de esas actividades.

Por lo tanto, todos aquellos profesionales que adquieran ropa de etiqueta, deben tener mucho cuidado en incluirlo como gasto de su negocio, porque el uso de esta ropa en el ámbito particular es más que habitual.

Así que ya sabéis solo podéis deducir aquel vestuario necesario para vuestro negocio y que no pudiera ser usado en el ámbito particular. Y si estáis pensando en intentar pasarlo, os voy a resumir una Consulta Vinculante que alguien hizo en el año 2011, a Hacienda cuya descripción fue la siguiente:

”El consultante, persona física que ejerce la actividad de consultoría, adquiere ropa (trajes, camisas y otras prendas) para trabajar.”

Pretendiendo con dicha consultar pasar esos gastos como deducibles. La resolución fue la siguiente:

“no serán deducibles las cuotas soportadas por parte del consultante por la adquisición de prendas de vestir en general, toda vez que dichos bienes no pueden considerarse afectos, directa y exclusivamente, a la actividad empresarial o profesional desarrollada por el consultante, siendo igualmente destinados a la satisfacción de una necesidad personal de aquél.
Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.”
Nº de consulta: V2764-11.


Si alguien está interesado en ver la consulta y su resolución al completo puede pinchar aquí. En cuanto a ahorrar en la compra de vestuario laboral, te diría lo mismo que para la ropa habitual de tu familia. MIRES, COMPARES Y SI ENCUENTRAS ALGO MEJOR COMPRALO. (Famosa frase de un anuncio de los 90). Ser comedido en tus compras y en tus gastos siempre te será útil, y no pienses que por que sea deducible como gastos necesarios para tu negocio te está saliendo gratis.